Infertilidad & obesidad

Infertilidad & obesidad
0 27 julio 2016

Una de cada ocho mujeres y uno de cada diez hombres tienen problemas de fertilidad, y aún así, la mitad de ellos no acuden a ayuda médica, según un estudio de más de 15.000 hombres y mujeres en el país Británico publicado en Human Reproduction. (1)

El estudio encontró que, de esos que notificaron problemas de fertilidad (definido como no conseguir el embarazo durante un año o más), el 42,5% de mujeres y el 46,8% de los hombres, no fueron al médico para ayudarlos con su problema. Aquellos que sí buscaron ayudas, según este estudio,  se describen como personas mejor cualificadas a nivel de educación y con mejores trabajos que los que no buscaron ayuda.

El sobrepeso es uno de los problemas más relevantes en nuestra sociedad actual. Infertilidad o problemas de fertilidad son problemas que hombres y mujeres con sobrepeso tienen que afrontar. Los hábitos de alimentación tienen un impacto real en la reproducción masculina y femenina. En los últimos años, se han publicado estudios que traen evidencia científica sobre como los hábitos de vida y de alimentación son una pieza clave en la salud reproductiva de hombres y mujeres. (2)

 

¿Cómo afecta la obesidad en la fertilidad del hombre?

(3)En los hombres la obesidad afecta a la fertilidad alterando el medio hormonal y reduciendo la espermatogénesis. Además la obesidad incrementa la frecuencia de la disfunción eréctil, lo que también repercute en la fertilidad.

En los hombres obesos, la concentración de testosterona en la sangre va disminuyendo progresivamente a medida que va aumentando el peso corporal, y la reducción de la testosterona está asociada con el decrecimiento de hormonas sexuales unidas a las concentraciones de globulinas.  Por otro lado la producción de estrógenos en hombres obesos aumenta en proporción al aumento de peso. Se ha sugerido que la hipotestosteronemia en hombre obesos sea de algún modo el resultado de un feedback negativo, inhibiendo la regulación de estrógenos sobre la secreción de gonadotropinas.

Como ocurre en el Síndrome de Cushing, un exceso de cortisol, está invariablemente asociado con la inhibición del eje hipotálamo-pituitaria-gonadal. Algunas investigaciones actuales afirman que lo que ha provocado la disminución de testosterona en hombres obesos puede depender parcialmente en la hiperactividad del eje hipotálamo-pituitaria-gonadal en la obesidad.

 

¿Cómo afecta la obesidad en la fertilidad de la mujer?

(3)La obesidad afecta a la fertilidad en mujeres de diferentes maneras:

  1. Afectando a la ovulación
  2. Disminuyendo la eficacia de los tratamientos de reproducción asistida
  3. Empeorando las condiciones físicas de un embarazo y parto

La relación entre el exceso de grasa corporal y problemas de reproducción parece que sea más importante en casos de aparición de obesidad en edad adolescente.

La distribución de grasa en la zona abdominal parece que tiene un impacto más importante en la ovulación y en la fertilidad. Hay investigaciones que concluyen que la grasa abdominal va asociada a la dificultad de concebir de modo más negativo que una mujer con grasa distribuida por todo el cuerpo.

En este grupo de mujeres podemos encontrar las que sufren de SOP (Síndrome de Ovario Poliquístico). El predominio de la obesidad en mujeres con SOP parece ser mucho más elevado que en la población general. Estas mujeres suelen ser afectadas por resistencia a la insulina y un desarrollo de hiperandrogenismo debido al sobrepeso. Los mecanismos mediante los cuales la obesidad influye en la patofisiología y la expresión clínica del SOP es muy complejo y todavía no se conoce exactamente. Además las mujeres con SOP que presentan obesidad suelen tener problemas de hirsutismo y desajustes menstruales como la oligomenorrea o amenorrea, dificultad de respuesta a los tratamientos que inducen la ovulación, abortos recurrentes  y problemas de fertilidad.

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Por otro lado, la obesidad puede perjudicar el resultado de los tratamientos de reproducción asistida. Se ha alegado que, incrementando el índice de masa corporal en una unidad, las oportunidades de embarazo disminuyen en un 0.84 en un tratamiento de fertilidad In-Vitro, y que cada reducción en una unidad después de cambios en los hábitos de vida aumenta las probabilidades de embarazo en un 1.19

Las alteraciones relacionadas con la obesidad en el metabolismo esteroideo y la secreción alterada de la insulina puede afectar el crecimiento de los folículos, el desarrollo del embrión y la implantación en la concepción natural o siguiendo un tratamiento de fertilidad asistida. Se ha observado que en mujeres con obesidad la respuesta ovárica en los ciclos de fertilidad in-vitro es más baja, con una disminución de la calidad de los ovocitos,  lo que lleva a cancelación de ciclos y tasas de embarazo más bajas. El porqué de la relación entre obesidad y menor calidad ovocitaria se desconoce todavía.

Un estudio llevado por Wang et al. (4) demostró que la probabilidad de conseguir al menos un embarazo durante un tratamiento de fertilidad asistida se reducía en un 30% en las mujeres con un IMC (Índice de Masa Corporal) de 30-35 kg/m2, y se reducía en un 50% en mujeres con un IMC por encima de 35 kg/m2.

Se ha sugerido que la obesidad y las alteraciones hormonales asociadas pueden afectar la función del cuerpo lúteo y la función de los trofoblastos (grupo de células que forman la capa externa del blastocito, que provee nutrientes al embrión y se desarrolla como parte importante de la placenta), dificultades en el desarrollo inicial del embrión y receptividad del endometrio.

Las mujeres obesas pueden sufrir de abortos con mayor frecuencia tanto si consiguen el embarazo natural o mediante reproducción asistida. Las mujeres con un IMC más alto que 30 kg/m2 suelen considerarse de alto riesgo. También se asocia la obesidad con más probabilidades de complicaciones durante el embarazo, principalmente en el tercer trimestre (hipertensión, preeclampsia, diabetes gestacional, infecciones urinarias, muerte intra-uterina, parto antes de término, complicaciones post-parto, etc)

 

¿Cómo adelgazar para aumentar las probabilidades de embarazo saludable?

Con una dieta saludable y una vida poco sedentaria con el aumento de ejercicio físico. No es un secreto, son hechos conocidos por todos. No voy a extenderme en estos dos puntos, porqué ya se ha hablado mucho de ellos.

Voy a centrarme en como ayudar a adelgazar a estas personas obesas que están realizando una dieta y ejercicio físico:

En la obesidad, la hiperglicemia y la resistencia a la insulina se han asociado a una disfunción mitocondrial por oxidación. Hay una relación directa entre el metabolismo de los carbohidratos y la oxidación mitocondrial post-pandrial según investigaciones recientes, afectadas por el peso y la pérdida de peso como resultado de una dieta restrictiva en calorías. Esto nos lleva a interesarnos en la terapia de estimulación mitocondrial para tratar la obesidad. (5)

Para mejorar la función mitocondrial podemos hacer:

  1. Comer menos. Se ha demostrado que comer menos aumenta la longevidad. Cuando disminuyes el consumo de alimentos, la mitocondria tiene menos trabajo y con ello disminuye la producción de radicales libres. Este hecho no solamente mejora la eficiencia de las mitocondrias, sino que también enciende unos genes (SIRT 1) que mejoran la función celular y por tanto, mejoran la calidad de la salud y alargan la vida.
  1. Hacer más ejercicio. El estrés producido por el ejercicio físico calibra las mitocondrias existentes y activa caminos bioquímicos que estimulan la producción de nuevas, un fenómeno conocido como biogénesis mitocondrial.  Donde se ha observado mejor este fenómeno es en las células de los músculos: estudios realizados a atletas revelan que tienen mayor concentración de mitocondrias en sus músculos. Ejercicio moderado aeróbico y constante estimula las células de los músculos para realizar esta adaptación al aumento de demanda energética.
  1. Tomar suplementos nutricionales que imiten los efectos positivos del ejercicio y la restricción calórica.

 

Unos de ellos es el resveratrol, el cual activa los genes SIRT 1, al igual que cuando hay restricción del consumo de alimentos. La activación de SIRT 1 empieza una cascada de reacciones bioquímicas positivas que generan función y biogénesis mitocondrial. Como resultado, se ha demostrado que el resveratrol puede proteger de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, reducir inflamación y extender  la esperanza de vida y retrasar el deterioro celular resultante de la edad.

Otro suplemento útil es la L-arginina, un aminoácido que es un precursor primario del Óxido Nítrico (NO), una de las vías bioquímicas que son fortalecidas con el ejercicio. Además de proteger la mitocondria, el NO es un vasodilatador muy potente. Relaja las arterias, mejora la salud vascular, mejora la circulación sanguínea, mejorando la fertilidad y la función sexual.

El Ácido Alpha Lipoico (ALA) es también muy importante para la biogénesis mitocondrial. ALA también ayuda a regular el azúcar en la sangre y a controlar el peso porqué estimula la absorción de la glucosa y aumenta la combustión de los ácidos grasos.

Finalmente el coenzima Q10 (CoQ10) es un antioxidante presente en todas las células y particularmente concentrado en la mitocondria. CoQ10 participa en la producción de adenosín trifosfato (ATP) – fundamental en la obtención de energía – y también protege la mitocondria de los radicales libres.

Estos consejos pueden mejorar la biogénesis de tus mitocondrias, mejorar la función celular, protegerte del daño celular ante los radicales libres, reducir depósitos de grasa, aumentar la masa muscular y desacelerar la deterioración celular relacionado con la edad.

 

Desde Fertility & Me – Balanced Living te recomendamos que si tienes sobrepeso y quieres quedarte embarazada/o, te pongas en contacto con una persona calificada que te ayude a perder peso de una manera saludable.

 

Cristina Mora Argilés

Acupuntura y Medicina Tradicional China

Naturópata y Kinesiologa

Especialista en Fertilidad

www.clinicafertilidadnatural.com

(1) J. Datta, M.J. Palmer, C. Tanton, L.J. Gibson, K.G. Jones, W. Macdowall, A. Glasier, P. Sonnenberg, N. Field, C.H. Mercer, A.M. Johnson, K. Wellings. Prevalence of infertility and help seeking among 15 000 women and men. Human Reproduction, 2016; dew123 DOI: 10.1093/humrep/dew123

(2) Male fertility and obesity: are ghrelin, leptin and glucagon-like peptide-1 pharmacologically relevant?  Authors: Marco G. Alves, Tito T. Jesus, Mário Sousa, Erwin Goldberg, Branca M. Silva and Pedro F. Oliveira  Journal: Current Pharmaceutical Design DOI: 10.2174/1381612822666151209151550  Published in Volume: 22 Issue: 7

(3) Obesity and infertility. Authors: Renato Pasquali, Laura Patton and Alessandra Gambineri. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17982356

(4) Wang J, Davies M, Norman R. Body mass and probability of pregnancy during assisted reproduction treatment: retrospective study. Br Med J 2000; 321:1320 – 1321

http://www.drwhitaker.com/3-ways-to-tune-up-your-mitochondria-and-enhance-energy/

(5) Dr. LAurence Benedetti, Dr, Didier Chos. Con la micronutrición adelgazo de verdad. Editorial Vivebien