Candidiasis e infecciones vaginales

CANDIDIASIS E INFECCIONES VAGINALES

 

¿Cómo puede la cándida (vaginal e intestinal)  afectar tu fertilidad?

 

Las cándidas pueden encajar en los receptores hormonales de las células compitiendo con hormonas. El problema está en que pueden imitar a las hormonas, pero no pueden llevar a cabo las funciones de estas. Las cándidas también pueden crear receptores de nuestras propias hormonas en sus superficies. Esta intromisión en el sistema hormonal puede causar un bloqueo y desequilibrio en este sistema, y como resultado, un sinfín de síntomas como ndrome premenstrual, infertilidad, miomas, endometriosis, entre otros.

 

¿Cómo afectan las infecciones vaginales a la fertilidad?

 

Cuando tenemos una infección nuestro cuerpo está bajo un “ataque” de un factor patógeno externo. Por este motivo, nuestro cuerpo, de una manera inconsciente, bloquea la posibilidad de un embarazo, ya que no es la situación ideal para llevar a cabo un embarazo saludable y a término.

 

El bloquear la fertilidad es un modo de protegerse, para poder invertir toda la energía en la lucha contra este “ataque”. El embarazo requiere de mucha energía y nutrientes para la nueva vida que se está formando; no sería lógico que una mujer se quedara embarazada si está siendo “agredida”.

 

CANDIDIASIS

 

 

 

¿Qué es exactamente la candidiasis?

 

La candidiasis es un mal de nuestro tiempo, un desequilibrio en nuestro cuerpo fomentado y provocado por nuestros hábitos de vida moderna: una dieta basada en azúcares,  carbohidratos refinados y lácteos, un consumo exagerado de medicamentos, entre ellos antibióticos, hormonas sexuales y cortisona. Precisamente estos factores son algunos de los más importantes en el desarrollo de la candidiasis.

 

Candida albicans es un hongo presente en la microbiota simbionte de la piel y las mucosas (piel, aparato digestivo y genitourinario)  que se comporta como oportunista. Es decir, es beneficiosa o neutra mientras está en una proporción controlada, pero, cuando las condiciones del medio se lo permiten, “aprovecha” para proliferar y puede volverse patológica y generar alteraciones en las mucosas que coloniza.

 

Su función cuando está bajo control es mantener un pH sano y servir de alimento para nuestra flora. Además absorben metales pesados y ayudan a degradar restos de carbohidratos mal digeridos.

 

La flora intestinal y vaginal junto con el sistema inmunitario nos ayudan a mantener estas levaduras bajo control. Sin embargo, existen una serie de factores que pueden afectar negativamente nuestro cuerpo y fomentar el crecimiento excesivo de la cándida.

 

Las cándidas son organismos dimórficos (tienen dos formas) que pueden vivir y manifestarse como levaduras u hongos. Cuando las cándidas crecen en el intestino pueden cambiar su anatomía y fisioligía, pasando de ser inofensivas levaduras a convertirse en micelios micóticos u hongos. Este estado micótico producen raíces muy largas altamente invasivas que pueden penetrar en la mucosa intestinal. En este estado pueden causar inflamación y excesiva permeabilidad intestinal, afectando la producción de enzimas y jugos para la digestión y por tanto, la absorción de nutrientes. Por otro lado, la inflamación y la permeabilidad excesiva permiten que ciertas sustancias tóxicas traspasen la mucosa intestinal y pasen de vuelta al torrente sanguíneo, activando así nuestro sistema inmunitario hasta agotarlo. Por este motivo no es de extrañar que personas con candidiasis crónica presenten problemas de desnutrición y problemas relacionados con una inmunidad deficiente.

 

infertilidad de causa desconocida

 

 

Cuando esta infección se padece con frecuencia o se repite cíclicamente, estamos ante una candidiasis crónica. Pese a que la candidiasis crónica se diagnostica clínicamente y está reconocida médicamente, sólo se asocia con casos de grave inmunodepresión o diabetes. Estos pacientes tienen una sintomatología evidente y la enfermedad ha sido diagnosticada por cultivo o por análisis inmunológico. Son crónicamente tratados con antifúngicos.

 

Pero según el Dr. Orian Truss, hay muchas personas que padecen el Síndrome de hipersensibilidad a cándidas y dan negativo para el cultivo microbiológico convencional. En este síndrome, se padecen constantes síntomas de anormalidad funcional (tengo algo pero no sé qué es), con molestas manifestaciones crónicas, vagas y de diversa índole, pero que sólo en las etapas de crisis agudas sería posible diagnosticarla convencionalmente.

 

 

La existencia de este síndrome ha sido muy discutida entre médicos e inmunólogos, incluso se han rebatido las investigaciones que lo apoyan, debido a que el diagnóstico clínico, según ellos, no está ni claro ni bien definido. Además, cuando los exámenes microbiológicos y analíticas son negativos, se presenta cierta dificultad para determinar qué sucede y el diagnóstico se realiza a partir de la sintomatología. Pero los síntomas que se proponen para el síndrome son poco específicos y solapados.

 
Este síndrome, que también podría llamarse candidiasis crónica funcional, puede manifestarse en las mucosas siguientes:

 

 

Mucosas afectadas por candidiasis.

– Boca y faringe.

– Tubo digestivo e intestinos.

– Sistema genitourinario (vulva, vagina, pene y próstata). En el sistema genital femenino ocasiona vulvovaginitis candidiásica

 

 

La vulvovaginitis candidiásica afecta, al menos una vez en la vida, a 3 de cada 4 mujeres sexualmente activas (15-50 años) y muchas de ellas tienen episodios de repetición cíclicos. En Atención Primaria de Ginecología, un 30% de las consultas por vulvovaginitis son provocadas por Candida albicans.

 

 

MANIFESTACIONES CLÍNICAS EN CANDIDIASIS VAGINAL

 

Los episodios de candidiasis vaginal suelen ser recurrentes y los síntomas más importantes son:

 

?   Prurito, quemazón y dolor vulvovaginal.
?   Leucorrea grumosa.
?   Eritema e inflamación vulvar.
?   Puede manifestarse disuria y dispauremia (Se define como dolor o molestia antes, después o durante la unión sexual).

 

Otros síntomas habituales de candidiasis crónica funcional:

o    Sensación generalizada de malestar, fatiga y disminución de la libido.
o    Frecuentes cefaleas, ansiedad, depresión, dificultad para concentrarse, falta de memoria y tensión premenstrual con irritabilidad.
o    Malestar gastrointestinal: gases, cólicos e hinchazón abdominal, alteraciones deposicionales, picor anal y capa blanca en la lengua.
o    Polifagia, ansiedad por el dulce o desregulación glucémica.
o    Alergias e hipersensibilidad a diferentes sustancias (rinitis, urticaria…).
o    Hipofunción inmunitaria con bajada de defensas.

 

 

POSIBLES CAUSAS DE LA PROLIFERACIÓN DE LA CÁNDIDA

 

  1. Exceso de azúcares o carbohidratos refinados en la dieta
  2. Consumo de agua del grifo
  3. Uso de antibióticos, corticoides y hormonas sexuales sintéticas
  4. Aumento de progesterona debido a embarazo
  5. Estrés prolongado en el tiempo
  6. Sistema inmune debilitado
  7. Disminución de las secreciones digestivas
  8. Falta de algunos nutrientes

 

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Este artículo es de carácter informativo y no intenta diagnosticar, ofrecer tratamiento médico o nutricional o reemplazar el consejo de un terapeuta profesional. La toma de remedios naturales  y/o plantas chinas no debería realizarse sin consultar a un terapeuta certificado. Consulta a un profesional de la salud para seguir un plan de tratamiento conveniente para ti.